marzo 27, 2011

La Revolución Industrial

Se denomina Revolución Industrial al proceso iniciado en Gran Bretaña a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, el cual se caracterizó por el empleo de nuevas tecnologías, fuentes de energía y formas de organización en el trabajo, los que provocaron un significativo incremento en la producción. Hasta entonces, los bienes eran producidos en talleres artesanales, en poca cantidad y, generalmente, para el autoconsumo. Con la Revolución Industrial, la producción se traslada a las fábricas, donde los productos son masificados y comercializados.

La Revolución Industrial no solo respondió a factores económicos o tecnológicos, ni siquiera afectó directamente a las ciudades, pues se trató de un fenómeno social que comprometió todos los ámbitos de la vida cotidiana. Los cambios fueron de tal magnitud que se estima que a partir de entonces, el tiempo se hizo más rápido, los cambios fueron más numerosos y continuos, ya que se incentivó la búsqueda constante de mejores tecnologías, de nuevas rutas comerciales y mercados, y de nuevas formas de hacer negocios. El ritmo acelerado de la economía y la competencia industrial originó una importante movilidad social. De esta manera, la Revolución Industrial transformó las sociedades tradicionales, promoviendo una cultura urbana, industrial y asalariada, en constante movimiento.

Factores de la Revolución Industrial

  • Revolución agrícola. Gran Bretaña había experimentado una revolución en el campo, que introdujo mejoras en las herramientas y técnicas de cultivo (sistema Norfolk). Asimismo, se inició el proceso de cercado de tierras (enclosure), que permitió a cada propietario explotar su tierra según su criterio, poniendo fin al sistema comunitario.
  • Innovaciones técnicas. El desarrollo científico y técnico permitió generar innovaciones, las cuales fueron aplicadas a la producción y al transporte: la máquina de hilar transformó la producción textil; la máquina de vapor revolucionó los sistemas de obtención de energía y el ferrocarril permitió el transporte de bienes y personas.
  • Aumento de la población. Con las mejoras agrícolas se incrementó la producción de alimentos, lo que incidió en el aumento de la población. Las mejoras sanitarias y los avances en la medicina contribuyeron a disminuir la mortalidad.
  • Amplios mercados internos y externos. La hegemonía británica del comercio mundial le permitía disponer de un  mercado externo en sus colonias y en los países que comerciaba. Al mismo tiempo, su población en constante aumento les brindó un mercado interno abundante.
  • Disponibilidad de recursos. Las colonias proveían de materias primas abundantes y baratas, como el algodón. Asimismo, Gran Bretaña disponía de reservas de carbón para hacer mover sus máquinas a vapor. El aumento de la población les permitió contar con mano de obra.
  • Burguesía emprendedora y capitales disponibles. Gran Bretaña contaba con una burguesía dinámica y consolidada, con abundante capital acumulado y con un sistema financiero en expansión.
Etapas de la Revolución Industrial
La Primera Revolución Industrial

Esta primera etapa se centró en tres áreas: textil, siderurgia y transportes. Por la enorme lista de patentes, impulsadas al principio por universidades, se puede pensar que las innovaciones técnicas fueron una constante durante este período.
  • Industria textil. Los hiladores ingleses tenían muchas dificultades para atender las demandas de los tejedores, las cuales habían aumentado desde 1733 cuando John Kay inventó la lanzadera volante que, al reducir el tiempo de tejido, hacía crecer la demanda de hilo. En 1765, James Hargreaves construyó la Spinning Jenny, máquina que permitía fabricar varios hilos a la vez, aunque éstos todavía eran algo débiles para las máquinas de tejer en esa época. En 1767, Richard Arkwright hizo que su Water-Frame, movida por energía hidráulica, fabricara un hilo suficientemente fuerte, aunque un poco más grueso del normal utilizado hasta entonces. Por fin, entre 1774 y 1779, Samuel Crompton construyó una máquina denominada Spinning Mule, que producía hilo más fino y tan resistente como el de Arkwright.
Máquinas hiladoras
  • Industria siderúrgica. Desde los primeros años del siglo XVIII comienza a escasear la leña, hasta entonces el combustible casi exclusivo en la producción de hierro, lo que obliga a buscar otras fuentes energéticas. En 1710 Abraham Darby halló la forma de utilizar el carbón mineral, transformado en coque, para emplearla en la fundición. A partir de entonces, el carbón se impuso sobre la leña, por ser más barato, más abundante y con mayor potencial calorífico. En 1784, Henry Cort inventó un nuevo procedimiento de forja para la producción del hierro en barras.
Industria siderúrgica (grabado siglo XIX)
  • La máquina de vapor. Los inventos anteriores en la industria del hierro no hubieran sido viables sin el apoyo de una nueva fuente de energía: el vapor. La combustión del coque en los altos hornos exigía la aportación de oxígeno mediante una poderosa corriente de aire, que fue posible gracias a la máquina de vapor creada por James Watt quien perfeccionó la bomba de vapor de Newcomen, con la invención del condensador y la utilización de la presión del vapor en lugar de la presión atmosférica. Así Watt construyó, en 1775, una verdadera máquina motriz, el cual fue aplicado inicialmente en la industria textil y se extendió posteriormente a otras actividades, transformando radicalmente las formas de producción.
  • El transporte. Las innovaciones más trascendentes de la máquina de vapor se realizaron en el rubro transportes. En las comunicaciones marítimas, los barcos de vapor desplazaron a los veleros, pero fueron los ferrocarriles los que generaron los cambios más importantes. La construcción de la primera locomotora significó un gran avance de la ingeniería. En 1813 se consiguió fabricar máquinas capaces de trasladar cargas a 8 kilómetros de distancia y George Stephenson se propuso aumentar su potencia, construyendo junto con su hijo Robert, en 1823, las primeras locomotoras. En 1825, un tren minero recorrió una distancia de 13 kilómteros, y en 1830 se inaugura el primer tren de pasajeros entre las ciudades de Manchester y Liverpool.
"Rocket" de George y Robert Stephenson (1825)
La invención del ferrocarril y la mejora de los caminos, así como la utilización de barcos de vapor, fueron de gran importancia para impulsar el comercio interno y externo, de la nueva producción en creciente demanda y para difundir a otros países los avances tecnológicos británicos.
"Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto, no en la historia viva de su tierra." Rodolfo Walsh (1927-1977), periodista, víctima de la dictadura militar argentina
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